Antonio
- Administrador -
    
Sexo: 
Mensajes: 13429
Pasatiempos en linea
|
 |
« : Septiembre 24, 2006, 11:29:55 » |
|
La descripción del «libro sellado» pertenece a Apocalipsis 5, 1-5, y la historia del Mesías que romperá los «siete sellos» se desarrolla en Apocalipsis 6-8. La versión original del mismo episodio pertenece a Daniel 12,1-4.
Resulta sorprendente que, en el Nuevo Testamento, el libro sellado se abra para liberar a los cuatro jinetes del Apocalipsis, para que los muertos clamen venganza de los vivos, para provocar un gran cataclismo y apagar el sol, la luna y las estrellas y, por fin, para «silenciar el cielo». En cambio, en el relato original del Antiguo Testamento el libro sellado se abre para salvar al mundo del desastre: «En aquel tiempo se salvará tu pueblo: todos los que se encuentren inscritos en el libro» (Daniel 12, 1).
Varios biógrafos, Keynes entre ellos, han constatado la atención prestada por Isaac Newton a Daniel y el Apocalipsis. Al describir los papeles ocultos de Newton, Keynes señala (p. 286): «Hay otra importante sección dedicada a los distintos escritos apocalípticos -libro de Daniel, libro del Apocalipsis-de los cuales Newton pretendía deducir las verdades secretas del universo.» El «fin de los días» aparece en cuatro ocasiones en el texto hebreo original de la Biblia: en Génesis 49, 1-2; Números 24, 12; Deuteronomio 4, 30, y Deuteronomio 31, 29. También hay otra mención bíblica del «fin de los días» en las palabras finales de Daniel 12, 13.
Existen tres formas de escribir un año hebreo en letras. Mediante el ordenador me dediqué a buscar cuál de las tres formas posibles de los próximos 120 años ofrecía el mejor emparejamiento con ambas expresiones bíblicas del «fin de los días». De los 360 emparejamientos posibles para cada una de las dos maneras de denominar el «fin» en el original hebreo, Sólo un año coincidía con ambas: el año 5756, correspondiente en el calendario moderno al que empezó en septiembre de 1995 y terminó en septiembre de 1996.
El «tiempo de angustia» se predice en Daniel 12, 1. La promesa de salvación, «se salvará tu pueblo», se encuentra también en Daniel 12, 1.
Uno de los primeros rollos del mar Muerto que salió a la luz era una profecía no bíblica de «la guerra entre los hijos de la luz y los hijos de las tinieblas» que ofrecía una de¬tallada descripción militar de la batalla final. Quien desee recabar información más exhaustiva sobre las profecías apocalípticas a lo largo de la historia puede buscarla en When Times Shall Be No More, de Paul Boyer (Harvard University Press, 1992).
El episodio bíblico en que Dios le entrega la Torá a Moisés pertenece a Éxodo 24, 12. Asimismo, en Deuteronomio 31, 24 se identifica claramente a Moisés con el hombre que escribió «las palabras de esta Torá en un libro». En cuanto al relato del descenso de Yahvé al monte Sinaí que figura en el presente capítulo está basado en la vívida descripción del mismo en Éxodo 19, 16-20.
Las citas de Paul Davies corresponden a la obra titulada The Mmd of God (Touchstone, 1993, p. 96).
El New York Times sugirió el 18 de febrero de 1997 que los «ordenadores cuánticos» podrían estar a nuestro alcance y que la humanidad estaría en condiciones de integrar el mundo dentro de átomos y crear «un método de procesamiento de información tan potente que sería para la informática actual lo que la energía nuclear para el fuego».
El fragmento en el que el astrónomo Carl Sagan plantea que una tecnología extraterrestre avanzada podría parecernos «incluso mágica» pertenece a Pale Blue Dot (Random House, 1994, p. 352).
En términos similares se expresó Arthur C. Clarke, el autor de 2001: «Toda tecnología lo bastante avanzada resulta indiscernible de la magia.»
La descripción del «artefacto extraterrestre» imaginado por Paul Davies pertenece a su obra Are We Aloiie? (Basic Books, 1995, p. 42). En su famosa versión cinemato¬gráfica de 200J, Stanley Kubrick incorpora un misterioso monolito negro que aparece en los momentos culminantes de la evolución humana cada vez que estamos a punto de acceder a un nivel superior de desarrollo. Cuando le hablé acerca del código de la Biblia, lo primero que dijo Kubrick fue: «Es como el monolito de 2001.»
El formato original de la Biblia como piedra tallada se menciona en Deuteronomio 27, 2-8, el pasaje donde Moisés insta a su gente a escribir «en esas piedras todas las pa¬labras de esta ley».
La cita de Jack Miles pertenece a God: A Biography (Knopf, 1995, p. 365; versión española: Dios. Una biografra, trad. de Dolors Udina, Editorial Planeta, 1996).
El apodo de José, «Safnat Panéai», aparece en Génesis 41, 45. Kaplan ofrece un completo análisis de las hipótesis barajadas por los eruditos respecto de su significado en The Living Toral' (p. 207), incluida una representación jeroglífica egipcia del nombre. El «revelador de misterios» aparece en Daniel 2, 47. La afirmación de Miles respecto de que el Dios que ayudaba a José parecía ser capaz de revelar el futuro pero no de modificarlo pertenece a God (ob. cit., p. 365), al igual que su imagen del futuro como un «vasto rollo de película» que puede visionarse antes de ser proyectado.
La cita de Isaías 45, 7 que me leyó Rips, en la que Dios afirma con toda nitidez que Él es tan bueno como malo, causó un revuelo nacional en Estados Unidos cuando en 1996 un rabino la citó en la serie televisiva «Génesis» de la PBS. No deja de ser curioso que causara tanto asombro y controversia, toda vez que la declaración no permanecía oculta sino a disposición de todo aquel que quisiera leerla en un libro de la Biblia de 2500 años de antiguedad, tanto en la versión hebrea original como en sus traducciones más difundidas, incluida la King James Version. Si transcurridos varios milenios la mayoría de la gente continuaba sin saber o sin poder aceptar-algo que la Biblia ponía claramente en boca de Dios, ¿cómo iba a aceptar la existencia de un código secreto? La traducción alternativa de las palabras finales del libro de Daniel no está oculta en ningún código; simplemente se trata de otra manera de leer las diáfanas palabras del texto.
|