El gobierno de Haití aseguró que todo esta listo para la celebración de las elecciones convocadas para el 7 de febrero.
La fecha será "respetada", declaró el primer ministro, Gerard Latortue, durante una rueda de prensa junto con el presidente del Consejo Electoral Provisorio (CEP), Max Mathurin, el representante de la Organización de las Naciones Unidas en Haití, Gabriel Valdes, y el jefe de la policía, Mario Andrésol.
Latortue calificó las próximas elecciones, que fueron convocadas y aplazadas cuatro veces el pasado año, de momento "histórico" para el país.
Latortue invitó a los haitianos a acudir a los centros de votación y dijo que los comicios representan "un pasaje obligado" y un "paso determinante" para la democracia y para luchar contra la pobreza en el país caribeño.
El 90% de los 3.5 millones de personas habilitadas para votar se inscribieron ya en los registros electorales y recibieron sus tarjetas de identificación, y el resto lo podrá hacer hasta un día antes de celebrarse los comicios.
La compañía estadounidense, American Airlines, ha suspendido sus vuelos hacia y desde Haití para los próximos lunes y martes, por temor a que se produzcan disturbios con motivo de las elecciones presidenciales en el país caribeño.
La cancelación afecta a diez vuelos que parten y tienen como destino la capital haitiana, Puerto Príncipe, según informó la compañía de aviación desde su sede en Fort Worth, Texas.
Calma aparenteLas diferentes zonas de la ciudad presentan una intensa actividad, principalmente de comercio ambulante, y reina una aparente tranquilidad casi festiva, salvo en las inmediaciones del barrio Cite Soleil, donde se registran enfrentamientos entre bandas armadas y las tropas de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH).
Esa tranquilidad se torna incierta al caer la tarde, cuando las calles van quedándose desiertas según avanza la noche y pocos son los que se atreven a circular por las vías públicas.
Durante las últimas horas han llegado decenas de periodistas extranjeros, que circulan protegidos con chalecos antibalas, y de miembros de las diferentes misiones internacionales de observación electoral.
Las tanquetas de la MINUSTAH y los puestos de control militar se han convertido en un elemento constante del paisaje en la capital haitiana.
Con motivo de las elecciones, los precios de los servicios se han encarecido notablemente, en un país que es ya de por sí muy caro, a pesar de ser el más pobre de América y uno de los más subdesarrollados del mundo.
Lucha de clasesLa elite empresarial de Haití, cuyos miembros se enriquecieron en gran parte durante la dictadura de la familia Duvalier, culpa a Aristide. Lo acusan de armar a sus partidarios en los barrios pobres y de enseñarles odiar a su clase social.
Abajo, en Cite Soleil, los líderes pandilleros, que son leales a Aristide, ejercen un poder político relevante y el dinero de los rescates obtenido mediante secuestros, son unas de las pocas fuentes de ingresos. Las clases pobres también guardan una extrema desconfianza hacia los ricos.
"Si yo secuestro a esa gente que nos está matando, que es responsable por nuestra miseria, no creo que sea un crimen porque cuando nos maten, no lo considerarán un crimen", dijo Alexandre Michel, miembro de una pandilla local.
Aristide sigue siendo un héroe en Cite Soleil y la mayoría de la gente espera que las elecciones le permitan retornar nuevamente. La irá aumenta y afecta directamente a los ricos y a las fuerzas de paz de naciones unidas que regularmente combaten a las pandillas locales en batallas callejeras.
"La burguesía vive arriba, en sus grandes casas. A ellos no les importamos", dice Marie Jean Baptiste, un mujer de 26 años con dos hijos. "Aristide nos dio trabajo y comida, pero los ricos no desean compartirlo".
Los empresarios y algunos prominentes candidatos presidenciales desean que las tropas de la ONU ingresen a la fuerza a Cite Soleil y arresten a los líderes de las pandillas, pero uno de los aspirantes más populares a la presidencia, Rene Preval, ex mandatario y protector de Aristide, asegura que ello no funcionaría.
Preval dice que la paz sólo puede ser reestablecida con una combinación de políticas y programas sociales, construcción de escuelas y creación de empleos.
Labrousse dice que las cosas están tan mal que incluso durante la represiva era de duvalier parece mejor en comparación.
"Si se le permite a la gente hacer lo que ellos quieran, este país se va a ir a la alcantarilla", dijo.
Haití a elecciónBuscan restablecer la democracia en ese país
Rene Preval, un amplio favorito
Charles Baker contendiente blanco
Hay 33 candidatos a la presidencia
90% de la población es raza negra
3.5 millones podrán votar hoy
Eligen además 30 senadores
El Congreso es de 99 diputados
Mil 800 centros de votación
Por Redacción
AP
Puerto Príncipe, Haití