La máquina voladora más pesada que el aire buscada con ahínco desde tiempos inmemoriales fue en definitiva la que logró constituir la aviación propiamente tal, y progresar hasta hacer que globos y dirigibles desaparecieran completamente de la faz de la tierra, como no fuera para realizar sondajes meteorológicos.
El primer precursor ilustre del avión fue el inglés George Cayley, llamado por muchos "padre de la aviación", técnico y teórico sin igual, de quien Orville Wright dijo que "sabía más sobre los principios de la aviación que todos sus predecesores, y que cuantos le sucedieron hasta finales del siglo XIX".
En 1808, Cayley ensayó con éxito su primer planeador, y en 1843 publicó los planos originales para un "convertiplano", aparato bastante similar a un helicóptero, que, a no ser por algunos detalles de su estructura, bien hubiera podido volar.

LILIENTHAL. El primer hombre que voló ayudado por dos alas.
Otro nombre digno de ser destacado entre los investigadores que prepararon el terreno para la aparición del aeroplano es el de Otto Lilienthal, quien hacia 1895 llevó a cabo experimentos con planeadores que le permitieron emprender importantes y decisivos estudios sobre aerodinámica.