Antonio
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« : Julio 27, 2008, 11:27:40 » |
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El tema de las interrelaciones personales es uno de los más interesantes dentro de las ciencias del comportamiento, no importa cuanto hablemos sobre él, siempre parece haber otro "ángulo", otro enfoque o perspectiva desde donde analizarlas, en este caso considerando el elemento al cual pertenece el signo de las personas con quienes nos relacionamos.
Antes de comenzar queremos recordarles que no somos partidarios de englobar a la humanidad entera en doce "tribus" o signos astrológicos, y mucho menos en cuatro grupos de elementos. Quien ha visto alguna vez una carta natal sabe cuantos factores entran en juego al momento de proceder a la interpretación de la personalidad de un individuo.
En lo referente a las relaciones cuenta la Astrología con una técnica de análisis que es la Sinastría, o análisis de compatibilidad entre individuos, por lo general parejas pero también aplicable a miembros de una familia, amigos o socios.
Y de eso se trata, de individuos, cada uno único y original. ¿Por qué entonces este artículo?, se trata simplemente de información, la misma puede resultarnos sumamente útil para mejorar nuestras relaciones con las personas con quienes compartimos a diario, pero de quienes conocemos poco, veamos.
La Tradición El Zodiaco está compuesto por 12 signos los cuales a su vez se considera tienen Cualidades (Cardinales, Fijos y Mutables), Polaridades (Activos y Pasivos), y se relacionen con Elementos (Fuego, Tierra, Aire y Agua), es en estos últimos que nos concentraremos en esta ocasión.
De acuerdo a las enseñanzas tradicionales se considera que al agrupar estos cuatro elementos en pares, hay dos que se relacionan fluidamente entre si mientras que tienden a encontrar un poco de resistencia con los miembros del par opuesto.
Los Elementos Fuego y Aire son considerados Activos relacionados entre si, e interactuando de manera armónica, tal como los Elementos Pasivos de Tierra y Agua.
Se consideración también que los signos del mismo Elemento deberían de relacionarse armónicamente entre si, después de todo, se siente como estar en nuestro propio Elemento y supuestamente vemos la vida con el mismo enfoque.
Además, se considera que nos entendemos bien con personas del Elemento que se considera complementario al nuestro.
De esta manera se establece una clasificación de los doce signos en seis Activos y los seis restantes pasivos. Y una tendencia a considerar que las relaciones entre miembros de un mismo grupo se inclinan a ser armónicas.
Consideraciones Es común escuchar opiniones de personas, versadas o no en el tema, sobre la supuesta compatibilidad existente en una relación basadas exclusivamente en esta información.
Después de conocer estos detalles cabe preguntarnos si un enfoque extremadamente simplista como el anterior vale la pena tomarse en cuenta en lo referente a un área tan importante de la vida como son las relaciones personales.
Como dijimos anteriormente se trata solo de información, por supuesto que una decisión como la del matrimonio no debería estar basada simplemente en que "alguien" le dijo que son "compatibles", en este caso la experiencia, el compartir y el descubrimiento mutuo sería una mejor base para tomar esa decisión.
Para casos de la vida diaria aun la sabiduría popular emplea frases como "los opuestos se atraen" e "iguales se juntan" lo cual nos lleva a cuestionarnos en cuál de estas frases creer.
Es nuestra creencia que cada quien tiene que vivir sus propias experiencias y basarse en ellas para decidir que funciona para ellos, lo mismo se aplica a la sabiduría popular, lo que funciona para unos puede no resultar para otros.
Por lo general cuando analizamos al frase "iguales se juntan" encontramos que en la vida diaria se aplica más a las amistades que cultivamos y a las experiencias que tenemos dentro de los grupos en los cuales nos involucramos. Y esto es sencillo de comprender pues frecuentemente elegimos nuestras amistades o grupos (Clubes, Asociaciones, etc.) desde la afinidad de intereses. Aquí podríamos considerar lo mencionado al respecto de los elementos que armonizan los unos con los otros.
Mientras que para las relaciones de pareja casi parece ser un "lema" aceptado aquello de "los opuestos se atraen", y de cierta manera podemos considerar que tiene al menos algunos elementos que lo sustentan, demostrarlo es muy sencillo: ¿A visto alguna vez mayor contraste que entre un Hombre y una Mujer?.
Por lo anterior es sencillo deducir por qué es preferible ejercitar la cautela al momento de emplear un sistema tan simple como el de los Elementos para omitir opiniones sobre compatibilidades.
De hecho, en la práctica se ha demostrado que a pesar de llevarnos bien con las personas de nuestro propio Elemento y el complementario, tales pudieran relaciones pudieran, en algunos casos, carecer de suficientes estímulos para mantener la relación "viva". Por supuesto que en lo anterior influyen cantidad de factores, pero este podría ser uno de ellos.
Al evaluar lo anterior podemos deducir que, como lo ha demostrado la historia, las relaciones entre todos los Elementos, y Signos Astrológicos pueden darse, y aquellas entre signos en los que supuestamente deberían presentarse dificultades podrían sorprendernos al resultar más armónicas que las entre Signos supuestamente compatibles.
Para conocer por qué tendríamos que realizar una Sinastría, en la cual se revelarían una cantidad de aspectos que podrían contradecir o reforzar los anteriores conceptos. Eso sucede cada vez que tomamos en consideración factores adicionales en cualquier situación en la vida.
Los Elementos A nuestra manera de ver el ser humano encarna en este plano para alcanzar la plenitud de expresión de su alma, y creemos que una de las maneras de alcanzarla es desarrollar las cualidades de los cuatro Elementos de manera equilibrada dentro de nosotros mismos.
Para lograr esto ayuda conocer primero la naturaleza de cada Elemento individual, como se relaciona con los demás y como los otros le complementan. A continuación las características de cada Elemento como si se tratara de un individuo con exclusivamente este Elemento en su Carta Natal.
Aunque todos tenemos un poco de cada Elemento en nuestras Cartas Natales, algunas veces encontramos que el individuo ha desarrollado un Elemento en particular en detrimento de los otros que parece representarlo. Veamos.
Fuego Este Elemento está asociado con la capacidad volitiva del individuo, su Voluntad.
Las personas con el Elemento Fuego bien desarrollado tienden ha ser de voluntad fuerte. Son por lo general optimistas, entusiastas y en algunos casos exuberantes. Podría sorprendernos su valor al asumir riesgos, esto aunado a la gran confianza que tiene en si mismo son la base para su aparentemente inagotable y constante impulso a la acción.
Estas personas confían en su capacidad intuitiva, hacen su voluntad, se adhieren a sus convicciones y al mismo tiempo disfrutan siendo el centro de atracción. La atención es muy importante para ellos, y para ellas también, es por eso que constantemente se ocupan, y en ocasiones son capaces de llegar a extremos, por sobresalir.
El Elemento fuego le brinda a sus nativos la capacidad de despertar en otros interés en sus proyectos pudiendo llegar a involucrarlos en los mismos. Tienen la capacidad innata de poner las cosas en movimiento, estimular a las personas y alentarles. Una de las cosas que disfrutan es "tener una audiencia", un grupo de personas que le presten su atención absoluta.
Una de las áreas que le brindan mayor satisfacción es expresar su voluntad para construir un futuro que va tomando forma ante sus ojos. Encuentran estimulantes los cambios y casi siempre están dispuestos a arriesgarse para triunfar en grande o a comenzar nuevamente desde cero.
Están constantemente en una búsqueda de nuevos retos, y cuando las cosas no salen como planeaba y encuentran tropiezos en su camino, son de los primeros en levantarse, sacudirse y continuar adelante para intentarlo de nuevo. Para ellos siempre existe una nueva oportunidad.
Parecen las personas perfectas, ¿Cierto?. Bueno, todo en la vida tiene el otro lado de la moneda, lo importante es saber sacar lo mejor de cada situación.
Aun con esa inmensa capacidad estas personas algunas veces solo "comienzan", es decir una vez que ponen en marcha su proyecto tienden a perder interés en el mismo, y en algunos casos hasta les cuesta traducir sus proyectos en ideas concretas.
La impaciencia juega un papel importante en esto, una de las cosas que les cuesta más es esperar para ver fructificar sus proyectos. Pretenden sembrar un día y cosechar el siguiente, sin preparar la Tierra ni cultivar.
El Fuego se enciende rápido, pero mantenerlo ardiendo es otra cuestión, la conservación de recursos energéticos no es su fuerte. Como tampoco lo es el trabajo rutinario al no permitirle la espontaneidad que tanto necesita, y establecer limites a su impulso de libertad y deseo de novedad.
Estas personas tienden a vivir en el presente y considerar aburrido al pasado, pero solo porque ni con su ardiente voluntad podrían cambiarlo. Por eso prefieren avanzar siempre hacia adelante intentando ser los primeros, para eso si les resulta útil su voluntad. Prefieren mantenerse activos para construir su realidad antes que sentarse a esperar que las cosas sucedan.
Encuentran dificultad en administrar sus emociones, por eso las convierten en acciones tan pronto como les es posible, su voluntad es la manera que conocen para expresarse.
En los círculos sociales a veces se les considera como "niños malcriados" (aun tratándose de adultos), esto por la manera que tienen de expresar su voluntad a toda costa, la espontaneidad de que disfrutan, y la particular habilidad que tienen para siempre intentar salirse con la suya.
Jugando con Fuego De alguna manera las relaciones son también un juego, sobre todo si consideramos que la vida lo es, aunque uno muy serio en ocasiones, pero no por eso menos divertido.
Las personas de Fuego tienden a encontrar dificultad con el realismo, objetividad y lo cuidadosos que son al tomar decisiones los Signos de Tierra. Aunque estas mismas cualidades podrían servirle para encontrar un balance en su naturaleza.
El detalles es que desde el punto de vista de la persona de Fuego, el Elemento Tierra es demasiado lento, en ocasiones receloso, está constantemente urgiendo cautela, algunas veces hasta les encuentran aburridos, y encima siente que le exige explicaciones que él considera son obvias.
El Elemento Fuego encuentra que lo anterior resta a su imaginación y siente que amenaza su entusiasmo.
En cuanto a los Signos del Elemento Agua, tiende a considerarles emocionales, y siente que les falta motivación en la vida, y teme que las frecuentes fluctuaciones en sus estados emocionales puedan apagar su Fuego.
La sensibilidad natural del Elemento Agua que le impulsa en ocasiones a ser cauteloso y hasta tímido es interpretado por Fuego como falta de valor. Una vez más es precisamente esa sensibilidad, de un polo opuesto como lo es Agua, que podría ayudarle a aprender a percibir lo que sucede a su alrededor recordándole que no siempre se es el centro de atención.
En cuanto al Elemento Aire, este de alguna manera podríamos decir que "aviva la llama" del Fuego, quien se beneficia de las ideas frescas que le brinda Aire para encontrar nuevas maneras de ejercitar su voluntad.
Aire y Fuego podrían llevársela muy bien mientras Aire se abstenga de hacerle preguntas ingeniosas, y de pedirle explicaciones sobre sus convicciones, las cuales para Fuego simplemente existen.
Tierra Este Elemento está relacionado con el sentido práctico del individuo.
Los individuos del Elemento Tierra son muy realistas, por eso para ellos el mundo se basa en los hechos, experiencias, orden y estructuras. Valoran y se apoyan en cualquier cosa que puedan apreciar y examinar con sus sentidos.
Prefieren mantenerse al margen de las teorías infundadas, y las fantasías no resultan atractivas a su sentido de la realidad. Siempre prefieren aquello que puedan palpar, y lo que les resulte útil como apoyo en la vida. Haciendo honor a su Elemento por lo general viven con "los pies en la Tierra".
Por lo general son cautelosos al ejecutar acciones, pero son también persistentes y esto tiende a beneficiarles a largo plazo. Aunque tal vez un poco lentos para empezar, una vez involucrados en un proyecto o propósito continuarán con él hasta alcanzar la meta que se han propuesto.
Su gran confianza en los valores establecidos los convierte en los guardianes naturales de las tradiciones, a la vez que los hace sospechar de las utopías. Prefieren lo que ya ha sido probado y demostrado antes que las soluciones innovadoras, de la misma manera que el pasado y el presente son más importantes para ellos que un futuro que aun no ha sido estructurado, y que siempre se mantendrá impredecible.
En ocasiones a los individuos del Elemento Tierra podría faltarles disposición o simplemente imaginación para identificarse con el mundo de los ideales, los anhelos o de las simples ideas, pues se sienten muy a gusto con lo que les resulta familiar, y prefieren lo conocido y aquello en lo cual saben que pueden contar.
Es por eso que se sienten muy cómodos con la rutina y las tareas repetitivas, y pueden, en algunos casos sentirse como "pez fuera del agua" y hasta mostrar resistencia ante los cambios, innovaciones o cualquier cosa, persona o rutina a la cual no están acostumbrados.
Jugando con Tierra Con respecto a Aire, Tierra puede sentir que es demasiado intranquilo para su gusto y encuentra que sus modernas ideas le son ajenas y estremecen sus bien organizadas estructuras. A este respecto no puede comprender por qué debería de involucrarse en utopías intelectuales en las cuales la teoría y la práctica tienden a contradecirse.
Tiende a valorar las percepciones solo si realmente puede hacer algo útil con ellas, de otra manera las considera superfluas. Sería conveniente considerar que el ser un poco más receptivo a los puntos de vista del Elemento Aire, estos podrían beneficiarle al brindarle soluciones sencillas a situaciones que de otra manera le envolverían y le permitiría una mayor fluidez en su vida.
Fuego tiende a consumir con su llama los recursos que Tierra cuidadosamente a acumulado. Esto hace que Tierra considere a Fuego "poco conveniente" para su economía además de descuidado al sentir que corre riesgos sin calcularlos.
Aun a pesar de esto Tierra podría beneficiarse del entusiasmo con el cual Fuego encara la vida al brindarle el impulso, la alegría y el optimismo que son naturales de ese Elemento.
Agua puede ser tan refrescante para Tierra como lo es un río para un cultivo. Tierra está constantemente cultivando y Agua podría nutrir esos cultivos con sus naturales demostraciones afectivas, siempre y cuando no las inunde lo cual sería inaceptable para el naturaleza calculadora de Tierra.
Aire Este Elemento está relacionado con los procesos de pensamiento.
Este Elemento se siente como en casa en el mundo de las teorías, pensamientos y lo abstracto. Posee una percepción rápida y una gran habilidad verbal para expresarse. Su necesidad de contacto e intercambio de información tiende a hacerle desplazarse de un lugar a otro, pero su deseo de libertad e independencia le impiden quedarse en un mismo sitio por largo tiempo.
Aire se acerca a las personas de manera abierta y amigable, aunque tiende a dar la impresión de ser distante y frío. Sus procesos de pensamiento tienden a moverse a grandes saltos, aunque generalmente sólo en la superficie.
Se sienten más cómodos creando, informando, enseñando, cuestionando, pensando en términos relativos, asociando ideas; pero tienden a evitar el compromiso, la profundidad de sentimientos e involucrase emocionalmente.
Disfrutan de pensar sobre el futuro, donde estiman que sus pensamientos podrían convertirse en realidades. Sienten que lo nuevo le ofrece oportunidades y le permite espacio para experimentar y soñar.
Jugando con Aire Tierra parece tener una facilidad natural para desvanecer los castillos que Aire construye en las nubes al recordarle la realidad constantemente. Esta podría ser beneficioso, al permitir que las ideas de Aire se conviertan en planes útiles al combinarlas con el sentido práctico de Tierra.
En cuanto a Agua, el mundo de los sentimientos es usualmente demasiado vago para Aire que no puede comprenderlo, no lo encuentra lógico, y en el mejor de los casos solo podría considerarlo psicológico, y en este caso simplemente le regalaría una sonrisa. Recordemos que en este planeta la vida se inició en el Agua, así está podría brindarle vida a sus ideas abstractas humanizándolas un poco.
Fuego le ofrece la oportunidad de sentirse útil desde su mundo mental, al plasmar en concreto lo que Aire solo manifestaba como un pensamiento, siempre y cuando Fuego sepa respetar aquellos proyecto que Aire desea mantener eternamente en las nebulosas.
Agua Este Elemento está relacionado con las emociones del individuo.
El individuo de Agua intuitivamente se sintoniza con el mundo que le rodea, se encuentra constantemente en un estado receptivo, lo que le brinda un excelente sentido de empatía, aunque debería cuidarse de pues podría convertirse en una esponja que absorbe todo a su alrededor sin discernimiento.
Para los individuos del Elemento Agua es importante aprender a administrar su sensibilidad, la misma les permite intuir lo que otros esperan de él, y como resultado de su gran disposición a complacer los deseos de los demás podría terminar olvidando su verdadera identidad.
Su motivación a alcanzar metas es intuitiva, y cuesta persuadirlos cuando se proponen seguir lo que consideran es su destino en la vida, aun cuando en ocasiones toman desvíos que pudieran parecer curiosos a los ojos de los espectadores.
Aunque pueden contar hermosas historias, con frecuencias encuentran dificultad para expresar lo que sienten, o explicar algo concreto, esto es debido a que su mundo es el de las emociones, y el mundo de los pensamientos racionales tiende a contrastar con el suyo.
Agua tiene una capacidad para escuchar a otros y demostrar profunda comprensión, y tienen también una facilidad natural para la poesía y el arte.
Jugando con Agua Las personas de Agua valoran tener cerca a alguien de Tierra que les ofrece orden y seguridad. Mientras que no intenten secarle tratando de impedir sus procesos perceptivos internos que le son tan necesarios para comunicarse con el mundo exterior.
Desde la perspectiva de Agua, el Elemento Aire pudiera ser considerado como superficial, frío y en ocasiones hasta un poco hostil, en este caso Agua se convierte en un frío témpano de hielo para evitar que intelecto analítico de Aire pueda captar lo que guarda en su alma.
La interacción entre Agua y Fuego podría crear vapor. Agua fácilmente se siente intimidada y podría sentirse herida por la fuerte voluntad de Fuego que generalmente gusta de dirigir. Si se permiten compartir, el ímpetu, optimismo y alegría de vivir de Fuego podría hacer que Agua se eleve en una ola de manifestación de su realidad.
Resultados Como puede ver cada elemento tiene cualidades deseables de cultivar y como expusimos, lo ideal sería lograr un equilibrio armónico en nosotros de cada uno de ellos.
Ahora que conocemos sus características principales, nos resultará más sencillo relacionarnos con otros al comprender que los motiva a comportarse como lo hacen, pero más importante aun, nos permitirá reconocer en nosotros mismos los rasgos todos tenemos de cada uno de los elementos, brindándonos la oportunidad de permitirles vivir en armonía en esa maravilloso mundo que es nuestra alma.
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