Antonio
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Pasatiempos en linea
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« : Julio 20, 2008, 10:26:28 » |
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Por: Notimex Sydney, Australia Un grupo de jóvenes mexicanos realizó un viaje por 52 horas hasta Sydney, para seguir al Papa Benedicto XVI y evitar así el paso por Estados Unidos, país que les negó visas de tránsito.
En la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se celebra en esta ciudad, en un inicio se previó la asistencia de cuatro mil fieles de México, pero sólo han llegado unos mil 500, muchos quedaron afuera por cuestiones migratorias.
Poco más de 50 peregrinos de las diócesis de Querétaro, ciudad de México, Yucatán, Morelos y estado de México debieron cumplir un tortuoso itinerario con diversas escalas debido a que no les permitieron cruzar Estados Unidos y hacer así un viaje más corto.
Pedro Bailón, originario de Querétaro, explicó a Notimex que inició el recorrido en su ciudad natal con un traslado de dos horas a la capital de México, de allí otras cinco a Vancouver, Canadá, más otras nueve hasta Tokio, Japón.
En Tokio, los mexicanos abordaron un avión con destino a Sydney, en el cual pasaron otras nueve horas, y luego al llegar a esta ciudad, debieron trasladarse por tierra otras 13 horas con destino a Melbourne, donde los recibieron católicos locales.
Una travesía de largas horas que los llevó por lugares exóticos como el Estrecho de Bering, uno de los puntos más al norte del mundo.
"Fue un poco tortuoso y largo (el traslado), pero no estuvo tan mal porque hicimos varias escalas, entonces podíamos estirar las piernas, nos entreteníamos viendo películas, durmiendo y platicando entre nosotros, así se hizo leve", dijo Juliana Hernández.
La mexicana, de 20 años y también procedente de Querétaro, narró que para estar en Sydney, ella y sus compañeros debieron superar numerosos obstáculos.
"Lejos está de tratarse de un viaje de placer, es una peregrinación y éstas siempre llevan intrínsecamente un sacrificio, ofrecerlo por Dios se traduce en alegría y en ánimo por estar aquí al lado del Papa", afirmó.
"No importa qué tan difícil sea el camino vamos a estar ahí fieles, cuando estemos contentos, cansados, sucios o limpios", ponderó.
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